El Grupo de Perth sostiene que nadie ha demostrado la existencia del virus VIH, y que el sida se debe a la oxidación.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Los tests del supuesto virus VIH podrían no detectar ninguna infección por VIH


No, podrían no detectar ninguna infección con el supuesto virus VIH

Esto es debido a dos motivos fundamentales:

El primero es que de una reacción anticuerpo-antígeno no se puede deducir, sin mayores pruebas, que el anticuerpo haya sido originado por dicho antígeno.

El segundo es que no está probado que los antígenos (proteínas) pertenezcan a ningún virus VIH, puesto que tampoco está demostrada la existencia del mismo virus.

Un positivo a los tests del supuesto virus VIH, dentro de los llamados "grupos de riesgo", como pueda ser el de los homosexuales, sí significa una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades, incluidas las pertenecientes al sida, si no se toman medidas para evitarlo.


La interpretación de las reacciones antígeno-anticuerpo conlleva dificultades

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(Problems with interpretation ...)

Aunque se puede definir de antemano un antígeno con una alta precisión, las reacciones de un test de anticuerpos no permiten deducir más que la presencia o ausencia de una reacción anticuerpo-antígeno. Es decir, de estas reacciones no se puede deducir la existencia de un determinado anticuerpo, originado por un determinado antígeno, siendo necesario llevar a cabo pasos adicionales antes de obtener dicha conclusión. Ello es debido a estas cuestiones:


Reacciones cruzadas

Por cada antígeno existe un anticuerpo específico con el se corresponde (reacciona). Sin embargo, un anticuerpo originado por cierto antígeno también puede reaccionar con algún otro antígeno que no tenga nada que ver con el primero. A esto se le llama "reacción cruzada". Se debe a que no es necesario que el acoplamiento entre un antígeno y un anticuerpo sea perfecto al 100 %, de modo que es posible que algún anticuerpo encaje suficientemente bien con cualquier antígeno.

Las reacciones cruzadas son una propiedad de todos los anticuerpos, siendo posible incluso que un anticuerpo tenga una mayor afinidad con un antígeno con el que tiene una reacción cruzada que con el antígeno que le generó. En definitiva, lo que hay que tener en cuenta es que los anticuerpos pueden reaccionar con distintos antígenos, tales como proteínas, ácidos nucléicos y haptenos, y que son capaces de reaccionar con antígenos que no son similares. Las pruebas de esto están en las publicaciones científicas, como el Straits Avrameas del Instituto Pasteur.

No tener en cuenta las reacciones cruzadas en las reacciones anticuerpo-antígeno es algo similar a decir que una sustancia desconocida es cloruro de sodio simplemente porque al mezclarla en una solución con nitrato de plata se obtiene un precipitado de color blanco. En dicho caso la química analítica se dominaría en unos pocos días. Lo mismo ocurre con la serología.


Generación no específica

Se pueden generar anticuerpos de manera no específica, es decir, anticuerpos dirigidos a un determinado antígeno que surgen tras la exposición a otro antígeno distinto. El ejemplo clásico es la infección por el virus Epstein-Barr que produce un gran abanico de anticuerpos.

Un científico podría predecir que un experimento en que los humanos fuesen inyectados con eritrocitos de oveja o caballo, resultará en la producción de anticuerpos dirigidos contra estos antígenos. Sin embargo, la reactividad con estos antígenos, revelada por ejemplo en un paciente mediante el test MonospotTM, no se interpreta como prueba de infección con glóbulos rojos de animales, o que la mononucleosis infecciosa esté causada por estos agentes.


Antígenos idénticos de fuentes distintas

Pueden surgir anticuerpos similares, incluso si están dirigidos específicamente contra un determinado antígeno, si el antígeno está presente en fuentes diferentes.

Por ejemplo, la cardiolipina es un fosfolípido que se encuentra en los núcleos celulares, las membranas mitocondriales internas, y las membranas plasmáticas de las bacterias. Los anticuerpos que reaccionan con este antígeno aparecen después de la infección con T. pallidum , y se prueban mediante las reacciones Wasserman, Kahn and VDRL clásicas. Sin embargo, una reactividad similar ocurre en muchas otras afecciones, y constituyen las causas conocidas de serología de sífilis falso positivo.


No hay ninguna prueba de que existan las "proteínas del VIH"

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(The belief that certain ...)

La creencia de que ciertas proteínas pertenecen a un retrovirus VIH partió de los datos publicados en Science en 1983 por Montagnier y su equipo del Instituto Pasteur, y en 1984 por Gallo y su equipo del National Institutes for Health de los Estados Unidos.

Sin embargo, de un examen minucioso de estos documentos se deduce que no demuestran en absoluto que las proteínas del "retrovirus VIH" se obtuviesen a partir de partículas de aspecto retroviral purificadas e infecciosas, es decir, a partir un retrovirus.

Es importante resaltar la necesidad de que sean infecciosas, es decir, que sean capaces de replicarse. De este modo, la obtención de partículas con aspecto retroviral y con actividad de transcriptasa inversa no prueba la existencia de ningún retrovirus.

Se consideró "virus purificado" al material filtrado en la banda de 1,16 g/ml y con actividad de transcriptasa inversa, y se consideraron "proteínas del VIH" a algunas de las muchas proteínas presentes en dicho material, concretamente a las que reaccionaban con los anticuerpos del suero de pacientes de sida.

Las proteínas atribuidas al supuesto virus VIH se han encontrado en tejidos no infectados por VIH y en tejidos de individuos sanos sin riesgo de contraer sida. En concreto, la p18, p24, p32, p41, p120 y p160.


Es imposible determinar la precisión de los tests

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(what is fundamental to an antibody test ...)

Lo fundamental de un test de anticuerpos no es el origen de los antígenos (proteínas) empleados, sino la Precisión del test, determinada por su "sensibilidad" y "especificidad".

La sensibilidad sería la proporción de individuos con VIH que salen positivos al test. Si el test tiene una sensibilidad del 100%, todos saldrían positivo, es decir, no habría falsos negativos.

La especificidad sería la proporción de individuos sin VIH que salen negativos al test. Si el test es 100% específico todos saldrían negativo, es decir, no habría falsos positivos.

El modo de conocer cuán preciso es el test requiere un criterio independiente del mismo test, que suele denominarse "estándar oro". En el caso de la "infección por VIH", este criterio o estándar debe ser el propio "virus VIH", es decir, demostrar la existencia del virus en todos los individuos en los que se realiza el test. Sin embargo, esta labor nunca se ha realizado, puesto que hasta el día de hoy no hay ninguna prueba de que algún científico, laboratorio o institución haya demostrado la existencia del VIH en ningún individuo.

Por lo tanto, no es posible determinar la sensibilidad o la especificidad de los tests de anticuerpos del "VIH".

Este hecho es constatado por el aviso que aparece en el folleto del test de los Laboratorios Abbott: "En la actualidad, no hay ningún estándar reconocido para determinar la presencia o ausencia de anticuerpos al VIH-1 y VIH-2 en la sangre humana".




A pesar de todo, el CDC (Centers for Disease Control) de los Estados Unidos y la Organización Mundial de la Salud dicen que los tests del "VIH" son extraordinariamente precisos. No obstante, según los datos publicados por los expertos del "VIH", las instituciones y las compañías biotecnológicas los tests no se han validado respecto a un estándar independiente. Todos los métodos utilizados se basan en el síndrome clínico o bien en las mismas reacciones de anticuerpos.


¿Qué significa tener un test "VIH positivo"?

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(Thus, by “refining” the test antigens ...)

Mediante el refinado de los tests de anticuerpos, modificando los criterios de un test positivo, así como de la definición de sida, y restringiendo la realización de los tests a los grupos de riesgo, los expertos del supuesto virus VIH han buscado y de hecho han conseguido una alta correlación entre la presencia o ausencia de anticuerpos del supuesto virus VIH y la presencia o ausencia del síndrome clínico.

Teniendo en cuenta esta circunstancia, así como los factores psicológicos, de comportamiento y de tratamiento que podrían ser perjudiciales para la salud, no cabe duda, al menos en los grupos de riesgo, de que un test de anticuerpos positivo supone una probabilidad incrementada de desarrollar enfermedades, incluidas las pertenecientes al sida, y de morir prematuramente, si no se toman medidas para evitarlo.

Sin embargo, puesto que no hay ninguna prueba de que un test de anticuerpos "VIH positivo" esté causado por una infección retroviral, la razón de dicho positivo tiene que ser otra. La explicación adecuada respecto a la falta de especificidad y la relevancia clínica de los tests de anticuerpos es que dichos tests son similares a las medidas de Velocidad de Sedimentación de Eritrocito (Erythrocyte Sedimentation Rate, ESR).

Una velocidad de sedimentación elevada es una medida de la presencia e intensidad de procesos malignos en el organismo. Al igual que un test de anticuerpos "VIH positivo", y si no se toman medidas, supone una Probabilidad Mayor de morir dentro de los años siguientes, respecto a un resultado de velocidad normal.

Ya en 1988 los investigadores del Institut National de Transfusion Sanguine de París comprobaron que una alta velocidad en los pacientes "VIH positivo" era una medida predictiva de la progresión a sida mejor que el conteo de CD4" (111).

Es decir, la Velocidad de Sedimentación de Eritrocito (ESR) es una medida predictiva respecto al sida mejor que el decremento del conteo de células CD4, aunque esta última se considere como la que causa el síndrome.


111. Lefrere JJ, Salmon D, Doinel C, Rouger P, Courouce AM, Lambin P, et al. Sedimentation rate as a predictive marker in HIV infection. AIDS 1988;2:63-4. ( La velocidad de sedimentación como marcador predictivo en la infección por VIH )